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Tipos de obesidad

tipos de obesidad

Tras múltiples investigaciones centradas en el tema de la obesidad, los científicos y médicos han concluido que puede existir alrededor de 60 tipos de obesidad.

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¿Qué es la obesidad?

La obesidad es la patología o enfermedad que se caracteriza principalmente por un exceso o acumulación de grasa.

No obstante, la obesidad tiene una gran cantidad de causas posibles, tanto es así que los diferentes estudios científicos determinan que existen más de 60 clases de obesidad diferentes.

Hasta que no se sepa más sobre los aproximados 60 tipos de obesidad, los médicos se siguen basando en una clasificación que ha sido propuesta en un pasado y por la que se han estado rigiendo para poder idear un plan de alimentación completo como una rutina de ejercicio correcta. Esta clasificación se divide en 6 tipos de obesidad y son los siguientes:

Los 6 tipos de obesidad que debes conocer

1. Obesidad por comer en exceso

Comer en exceso es la principal causa de los problemas de peso en el mundo. Si se acumula grasa uniformemente en toda la parte de la zona superior del torso, significaría que se está comiendo azúcar en abundad, esto generalmente intuye que se es en exceso.

Usted mismo puede pensar que no su caso, argumentando que sus colegas o familiares comen aún más, pero que no aumentan de peso de forma tan rápida.  Lo más probable es que este subestimando la cantidad que está comiendo o sobreestimando la cantidad que consumen los demás.

En general, si tiene este problema, lo ayudarán tres reglas simples. Primero, se recomienda que beba aproximadamente 500 ml de agua mineral media hora antes de cada comida. Esto lo ayudará a comer menos para el almuerzo o la cena.

En segundo lugar, comience a tomar café y té sin azúcar (pronto se acostumbrará e incluso le empezará a gustar) y abandonar todos los dulces por un tiempo.

En tercer lugar, asegúrese de dedicar al menos 30 minutos al día (¡todos los días!) a realizar una rutina de ejercicio.

2. Estómago “nervioso”

Si acumula grasa exclusivamente en el abdomen, la causa puede ser depresión, estrés o una sensación constante de ansiedad con la que tiene que vivir.

Las personas que sufren de “estómago nervioso” comen muchos dulces para combatir el “estrés”. Si encuentra una manera de manejar su ansiedad, lo ayudara a reducir drásticamente el consumo de dulces. Esto eliminará el exceso de grasa en el abdomen.

3. Obesidad con gluten

Las personas que tienen un peso extra acumulado en las caderas, pueden ser víctimas de un desequilibrio hormonal o de la menopausia. Para combatir este tipo de obesidad, deberá evitar fumar y beber alcohol, tratar estar sentado la menor cantidad de tiempo y moverse más.

Necesita “restablecer” su metabolismo. De lo contrario, estarás suspirando toda tu vida.

4. Desequilibrio metabólico aterogénico

Las personas con este tipo de obesidad generalmente acumulan grasa en la cavidad abdominal y, por lo tanto, tienen problemas para respirar.

Lo primero que deberá hacer es dejar de beber. Y luego, la lista tradicional: hacer ejercicio por la mañana, una o dos veces por semana, hacer ejercicio en el gimnasio y una nueva dieta. Implica más alimentos basados ​​en plantas y menos basado en animales.

5. Obesidad de los canales venosos

Se cree que heredamos genéticamente este tipo de obesidad. La grasa, centrada en las piernas, no es el resultado de malas elecciones de estilo de vida. Todo es mucho peor

Las mujeres con este tipo de obesidad tienen problemas todo el tiempo con los pies hinchados. Especialmente, este problema se agrava durante el embarazo.

Las personas que sufren de piernas obesas a menudo necesitan correr y subir las escaleras.

6. Obesidad por inactividad

Este tipo de obesidad es típica de las personas que solían ser muy activas físicamente. Por ejemplo, hacer deportes o trabajos físicos pesados y ahora están inactivos, sentados en una oficina o un automóvil, y debido a eso obtienen un vientre enorme.

Para deshacerse de este problema, deberá evitar largos períodos de hambre. Necesitará comer con más frecuencia que una o dos veces al día. Esto lo salvará de comer en exceso de forma crónica por las noches.

Es poco probable que comience a correr por el nuevo estilo de vida ocupado, por lo que tendrá que aplicar seriamente la mayor parte de su enfoque en la dieta. Coma más a menudo, pero menos. Más verduras, menos pasta, más frutas, menos dulces.

La epidemia de la obesidad – algunos datos relevantes

No es ningún secreto que Estados Unidos –y gran parte del mundo- se encuentra en medio de una epidemia de obesidad; lo escuchamos y leímos todo el tiempo en todos los medios. Pero los expertos dicen que hay un elemento importante que se está discutiendo en la actualidad: existen diferentes tipos de obesidad.

Ese es un hecho que varios doctores describieron en un nuevo artículo publicado en el New York Times, explicando que por qué dos personas que  tienen la misma cantidad de exceso de grasa corporal, la misma edad, la misma clase socioeconómica, la misma raza y el mismo sexo, requieren de distintos procedimientos para poder perder de peso ya que, lo que le funciona a uno, no le funciona al otro.

En efecto, tal y como el cáncer, hay muchas formas de obesidad, y el Dr. Lee Kaplan, director del Instituto de Obesidad, Metabolismo y Nutrición del Hospital General de Massachusetts, dice que existen al menos 59 tipos.

Más allá de los diferentes tipos de obesidad que ayudan a explicar por qué no existe un enfoque único para combatirlo, esto podría dar una pista de por qué la obesidad se ha convertido en un problema en los EE. UU.

Según una investigación publicada en la revista de Medicina Interna, JAMA en 2015, ahora se encuentran más adultos obesos que con sobrepeso en Estados Unidos. No solo eso, ahora la mayoría de los hombres y mujeres de EE. UU. se considera que entran en el rango de sobrepeso u obesidad.

El Dr. Michael Russo, cirujano general especializado en cirugía bariátrica en el Memorial Center for Obesity en el Orange Coast Memorial Medical Center en Fountain Valley, California, dice que la obesidad se puede clasificar en tres grupos diferentes: pacientes que tienen obesidad debido a la genética, dieta, o razones ambientales, y algunos que pueden tener obesidad como resultado de múltiples factores. “Es importante reconocer que la obesidad es el resultado de un caleidoscopio de contribuciones”, dice. “No toda la obesidad se crea de la misma manera”.

La Dra. Fatima Cody Stanford, MPH, MPA e instructora de medicina y pediatría en Harvard Medical School y Medicina de obesidad en Massachusetts General Hospital, dice que algunas de las formas más comunes de obesidad dependen del tipo de dieta (es decir, los cambios en la dieta de alguien puede crear impacto en su peso), la sensibilidad al ejercicio (ser una persona más activa puede ayudar a alguien a perder peso) o por el estrés inducido.

Muchas mujeres también tienen obesidad por el resultado de cambios hormonales, como lo es comenzar su período, estar embarazadas o pasar por la menopausia, agrega. “Estos grandes cambios hormonales pueden ser significativos en términos de aumento de peso para las mujeres”, recalca ella.

Otras formas de obesidad se deben a síndromes genéticos y problemas metabólicos o del sueño. Y aunque algunas formas de obesidad no responden bien a la medicación, otras lo hacen, dice Stanford. “Algunas personas cambian su régimen de ejercicio o dieta y pierden peso”, dice. “Otros pueden probar varias cosas diferentes, tomar un medicamento y perder solamente 50 libras”.

Mientras el Dr. Marc Leavey, internista en Mercy Medical Center de Baltimore, dice que es importante alentar a las personas a desarrollar comportamientos alimentarios saludables y un estilo de vida activo, incorporando una rutina de ejercicios diaria, ya que dice que existen muchos problemas –alternos a la obesidad-  que mejorando tanto la alimentación como incorporando ejercicio, lo ayudarían a progresar con sus dolencias.

Eso puede significar ayudar a alguien a controlar su diabetes o ejercitarse para disminuir los síntomas de otras afecciones crónicas, a su vez, que mejorando su educación sobre cómo elegir  buenos alimentos y hacer ejercicio. “Tenemos que tratar esas cosas también”, dice Leavey. “Tienes que dirigirte a las personas donde están y ayudarlas”.

Desafortunadamente, a menos que una persona tenga una enfermedad o  algún síndrome crónico, no hay un análisis de sangre que pueda determinar qué tipo de obesidad se padece.

Es por eso que Stanford dice que mantiene una conversación profunda con los pacientes durante su primera visita al consultorio para poder determinar cuál puede ser la causa de su obesidad.

Esto incluye preguntas tales como cuándo comenzó su obesidad, si sus padres también la padecen y cómo respondieron sus padres a los tratamientos que emplearon. “Si escucho a un paciente decir que un padre tuvo una cirugía para bajar de peso y él respondió de manera bastante favorable, podría considerarlo como un tratamiento para él también”, dice. También señala que lo contrario también lo aplica: “si el padre de alguien no respondió bien a  cierto tratamiento, puede que tampoco funcione para el paciente y por lo tanto, lo descarto”.

Para las personas que son obesas y desean perder peso, Russo dice que es una buena idea comenzar buscando ayuda de un médico de atención primaria en su centro más cercano para empezar a recibir orientación. Si eso no ayuda, recomienda buscar ayuda en una clínica especializada en pérdida de peso. “Serán capaces de proporcionar el tratamiento más completo y adecuado”, dice Stanford.